Saturday, March 22, 2008

Segundas partes

Segundas partes nunca fueron buenas. Al menos, eso dicen. A veces es verdad, aunque no siempre. A saber: la segunda copa siempre entra mejor que la primera, una segunda mano de pintura termina de eliminar imperfecciones, la segunda vez que ves una película percibes matices que se te escaparon en la primera, y el segundo de la noche... sin comentarios. No siempre, pero en algunas ocasiones, las segundas partes también son buenas. No como la primera, pero sí buenas. Quizá ahí esté el truco; serán buenas o malas, peores o mejores, pero nunca iguales que la primera. Intentar revivir algo que conservas como un tesoro en tu memoria puede ser la mejor forma de destrozar un momento también único (y, si se tercia, incluso parte de esa reliquia preciosa). Estos días he vuelto a ver a gente con la que hacía siglos que no coincidía. Compartimos cervezas de terraza, noches de confidencias, bailes a destiempo, lágrimas e ilusiones en el pasado (con algunos sólo una noche mágica), y hemos vuelto a compartir parte de nuestro presente. Y me ha hecho inmensamente feliz.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Las segundas partes siempre son buenas, ya que puedes revivir todo aquello que siempre has querido que asi fuera, pero no siempre es como tu siempre lo has soñado... Es aquello que llamamos MAGIA!!! La magnifica MAGIA q nos hace soñar en todo aquello que nos parece fastinante!!!!!!

March 22, 2008 at 9:49 PM  

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