Sunday, December 30, 2007

Para 2008

Voy a hacer caso a un anuncio de champú, y recibir 2008 con deseos, no con obligaciones:
- Que me cuide a los que quiero, aunque prometo esmerarme yo también en ello; salud y felicidad en cantidades industriales para todos.
- Paciencia en envase familiar, que me dure por lo menos hasta el día 6 (y entonces les pediré un frasco XXL a los Reyes Magos).
- Un príncipe que no sea azul (por algún extraño sortilegio invertido últimamente se me convierten todos en rana).
- Interminables viajes en tren.
- Litros de cerveza y un puñado de sillas y mesas para arreglar el mundo a deshoras.
- Un par de noches de estrellas fugaces.
- Un contenedor de miedos y vacilaciones, reciclable en monodosis de locura.
- Mimos, erotismo, flores, abrazos y besos. Algunos bombones tampoco serían mal recibido (y quien dice bombones dice chocolatinas, trufas, pastelitos...).
- Velos pintados en forma de pantallas, páginas y notas musicales, que me hagan vivir historias fantásticas.
- Velas negras para los malos (conocidos aprovechados y malintencionados, exnovios tocapelotas, sentimientos, días, compañeros de trabajo...).
Como ven, he omitido alguna ración de racionalidad, cordura y sentido común. Es deliberado; las tengo en cantidades suficientes, aunque no sepa utilizarlas.
Urte berri on. Disfrútenlo sin medida

Friday, December 28, 2007

Fantasías

Hoy he vuelto a soñar con besos que no quise dar en su momento y anhelo ahora, cuando tengo la certeza de que nunca llegarán. Todo sería más fácil si mis fantasías fueran más racionales y mi realidad menos obstinada

Wednesday, December 26, 2007

Clásicos navideños

Pasó otra Nochebuena, y otra Navidad. En casa de Mirari, hay clásicos que se repiten año tras año, momentos que las hacen impagables. Estas cenas/comidas son lo más alejado que existe a esas mesas arquetípicas con velas rojas y vajilla perfecta, una armónica reunión familiar con villancicos sonando de fondo. Es lo que tiene ser una familia poco ortodoxa:
- Aita cenando en pijama (adaptado al cuerpo, como él dice, para más inri; descolorido y agujereado para el resto de la humanidad).
- La pelea mano a mano con amama O. para que no te lleves su plato a fregar (nadie se imagina la fuerza con la que una persona de más de setenta años puede agarrar un plato...).
- La marca del corcho de cava en el techo (y al que se unirá el del cohete de Nochevieja).
- Mi hermano urgando en los pimientos rellenos, tratando de descubrir si son de bacalao o carne y depositando en el plato contiguo, el mío en este caso, lo que no corresponde (gesto que se repite asimismo con las croquetas, discriminando bacalao y jamón en este caso).
- La gracia del "que no llegamos, que no llegamos" cuando faltan 15 minutos para medianoche (y las consiguientes risas forzadas de toda la mesa, "ah, que no, que hoy no es, jajaja...").
- Las historietas del abuelo Cebolleta (o cómo Mirari pedía que le untaran el chupete en cava con apenas tres meses, la enana se negó a hablar a su familia tras estar ingresada o el tortas pidió una tortilla francesa para cenar tras echar un vistazo a las viandas navideñas; ¡¿es que nadie tiene anécdotas inéditas?!)
- Los estornudos de aitite (proporcionalmente sonoros a la cantidad de patxaran ingerida, y celebrados con sus "halaaaaaaaaaa" de toda la mesa).
- Los comentarios escatológicos (igualmente proporcionales a las botellas de txakoli/vino/cava descorchadas).
- El momento pandereta de amama (ande ande ande...) y su escasa capacidad de lograr un coro que se le una (el efecto del alcohol, en este caso, resulta proporcionalmente inverso).
- Los quiebros dialécticos de ama y amama para evitar que la charla se desvíe por senderos políticos.
- El orujo de aita y su empeño en que todos lo volvamos a probar año tras año.
Y otros que se unirán en Nochevieja: toda la familia en la escalera para cruzar el umbral de casa/año nuevo con el pie derecho, el cordero después de las uvas, la ensalada olvidada en la cocina y en la que nadie repara hasta los postres...

Tuesday, December 18, 2007

Mirari ya tiene árbol

De navidad. 1,20, verde (¿¿??) y de plástico. Lo siento, las púas lo dejan todo perdido. Más media docena de bolitas, algunos lazos y una guirnalda de 100 lucecitas, que debían ser de colores pero han resultado todas bronce. Lo sé, suficientes para dar una vuelta completa a todo mi piso pero... ¡Es mi primer árbol! Y me encanta. Si alguien quiere dejar algún regalo bajo él, ya conocen la dirección. Las chocolatinas que están justo al lado son para ustedes. Pueden coger una. O más. Por haber venido hasta aquí.

Saturday, December 15, 2007

Pasaba por aquí

Después de la borrachera endórfica de ayer (¿o endorfínica? no sé, pero me gusta más), mi ánimo se ha metamorfoseado con el ambiente gris que tiene hoy esta ciudad. Y más ahora que empieza a anochecer. Que no cunda el pánico; no estoy triste, ni de bajón; simplemente plana. Me vendría estupendamente un chute de ánimo; un mensaje inesperado, una invitación de última hora, una proposición indecentemente emocionante... Hoy me declaro cómoda; hoy quiero que tiren de mí.

"...esos días tristes, grises y opacos
que uno omite en su biografía"

Friday, December 14, 2007

Hoy sonrío

Porque aunque no he oído el despertador esta mañana, no he llegado tarde al trabajo; porque a pesar de que el termómetro apenas superaba los tres grados, gracias a mi kit de esquiadora (botas de borreguito, chaquetón michelín y gorro de lana) no he pasado nada nada de frío; porque mis compañeros de trabajo me hacen sentir una complicidad especial y me río un montón con ellos; porque he vuelto a tararear (¿debiera decir cantar?) Alfie mientras andaba por la calle; porque vamos a tener un árbol de navidad precioso en casa; porque ya tengo un secador de pelo nuevo; porque hoy no he recibido ni un solo mail; porque he tenido que preparar el café cuando ni siquiera tenía tiempo para hacer la cama (y, de hecho, la he dejado revuelta); porque mis vaqueros están a punto de reventar y después de navidades no podré entrar en ellos (y pese a ello me acabo de comer una palmera de coco); porque estamos a viernes y aún no tengo planes para mañana (ni para hoy, y tengo unas ganas terribles de bailar, gritar, compartir una cena y unas cuantas cervezas); porque esté castigada por liarme con quien no debía... Hoy sonrío, me río de todo y tengo una bola de emoción en el estómago que no deja de saltar. Hoy me cuesta reprimir mis ganas de ponerme a bailar y hacer piruetas en plan Cantando bajo la lluvia. Y corro el riesgo de abrazar y besar a todo el que se me ponga delante.

PD: Me acaba de llamar mi hermana. Acaba de recibir uno de los mejores regalos que podía tener estas navidades. ZORIONAK!!! Te lo merecías. Hoy brindo por ti, enana

Thursday, December 13, 2007

Zorionak beso

Ge está preparando un reportaje sobre el beso. Y, curioseando curioseando, ha descubierto que cumple cien años. Obviamente, se trata de EL beso por antonomasia, uno de los mejores besos de la historia, el de Gustav Klimt. Así que, aprovechando la efeméride, he recordado algunos de los besos que más me gustan. Ahí van algunos de ellos (maña tecnológica mediante, que es la primera vez que adjunto imágenes). Por cierto, mi favorito es el de Elliott Erwitt.
Personalmente me encantan los besos: los largamente esperados, los que te sorprenden escondidos en un portal, los que te acarician suavemente los labios, los pequeños mordiscos, los apasionados y casi desesperados, los que te despiertan por la mañana con una sonrisa adormilada, los divertidos, los tiernos... Sin olvidar los que te daba aita en el cuello soplando muy fuerte y haciendo que te troncharas de risa, o los que te daba ama en la frente cuando estabas mala o no podías dormir. Pocas cosas me encogen el estómago y me ponen la piel de gallina de esa manera.
¡Que haya muchos para todos!




Thursday, December 06, 2007

Producción

Alguien muy especial me pidió que leyera algo en su boda. Y ese "leer" se convirtió en un "algo escrito por ti" sin que me diera tiempo a reaccionar. Alega que, a falta de un título que lo acredite (y que nunca he llegado a tener en mis manos), tengo que demostrar que no me gano la vida en una mina, tal y como ha llegado a sospechar en más de una ocasión. Desde verano, el balance ha sido el saludo y un primer párrafo que ni siquiera me acaba de convencer. No sé qué me bloquea más, pensar en esos miles de ojos (y oídos, sobre todo oídos) pendientes de mí o que sea un día tan especial para ellos. Con siga con este ritmo de producción se van a tener que casar en 2010...

Wednesday, December 05, 2007

Inteligencia emocional

Si he aprendido a organizar (con mayor o menor éxito, pero eso se merecería un debate aparte) mi presupuesto mensual, a ponerme la cantidad justa de champú en el pelo o calcular el tiempo que necesito para prepararme antes de salir de casa, ¿por qué mi capacidad para dosificar mis emociones continúa siendo absolutamente nula? ¿Por qué me gusta sin medida ni control lo bonito y me arrastra hacia la más absoluta tristeza, con la misma falta de sentido común, lo que no lo es tanto? Que paren esta montaña rusa emocional, yo me bajo ya...

Sunday, December 02, 2007

Con permiso de Don

"Cada vez piensas que en esta ocasión lo harás bien. Que no repetirás los mismos errores, o lo que crees que fueron errores de la última vez. Pero no es así, claro, no es tan sencillo. Aquella mirada en los ojos, aquella conversación sobre los domingos. Por un momento pensé que... En fin. Me equivoqué. Al menos tengo las sábanas limpias"

Saturday, December 01, 2007

La primera vez

Hace unas semanas me moría de pena pensando en nuestros nuncamases: nunca más vendrías a buscarme al metro, nunca más volveríamos a preparar tortitas para desayunar, nunca más dormiríamos juntos, nunca más compartiríamos una botella de vino en la cama… Y ahora me emociono pensando en las primeras veces, cumplidas o por venir: la primera vez que bailamos juntos, la primera vez que paseemos de la mano, la primera vez que compartimos un paraguas, la primera vez que desayunemos juntos, la primera vez que leamos el uno junto al otro, las primeras risas flojas con unas copas de más, el primer viaje nocturno en tren, el primer cine, la primera sonrisa intencionada, el primer beso… Siempre hay un nunca más, pero también nos esperan miles de primeras veces.