Prometo que este comentario no se convertirá en un alegato pro-tabaco típico de una fumadora...
Ayer se celebraba el Día Mundial sin Tabaco y una de las iniciativas que más me llamaron la atención fue el intercambio, en Bilbao, de chupa-chuses por cigarrillos. ¡¡¿¿Chupa-Chuses??!! ¡¿Y a los dentistas qué opinión les merece esto?! ¡¿No tienen nada que decir?!
Ya me imagino la cadena: cambias, en el stand de la asociación de lucha contra el cáncer, tu cigarro por un chupa-chups; cinco metros más adelante, la de dentistas te ofrece una manzana por el caramelo, que provoca caries y te destroza la dentadura; la manzana es susceptible de ser intercambiada por un cartoncito de leche que te ofrecerá la asociacion contra la osteoporosis, por aquello de consumir más calcio; el mini-brick por un pack de galletas para que hagas un desayuno completo; éstas por paquete de pasta sin gluten que te dará la asociación de celiacos...
No me extrañaría nada si, antes de terminar la acera, acabo recuperando de nuevo mi cigarro...