Recuerdos
Al volver a casa ayer esuché en la radio la canción "Moonlight shadow", de Mike Oldfield. Hacía años que no la oía... Y recordé su vídeo musical o, por lo menos, la imagen que guardo de él. Era una historia triste, sobre una chica que había muerto. No sé por qué, pero se me quedó grabado como una historia triste, sí, pero deliciosamente melancólica... Ni siquiera estoy segura de que lo que esa canción me evoca sea realmente su videoclip, no recuerdo ninguna imagen concreta de él; sólo me he quedado con la sensación que provoca en mí.
Pensé en buscar el videoclip, pero ahora no estoy muy segura de querer hacerlo. ¿Merece la pena descubrir qué se esconde detrás de aquellas situaciones, personas o momentos que guardamos idealizados, o es preferible mantenerlos así, recubiertos de ese halo de ilusión? Creo que me inclino más por lo segundo. Magnificamos los buenos recuerdos, les atribuimos más belleza de la que tenían y los adornamos con una pizca de fantasía... ¿Y qué? Lo importante es que nos hacen recordan buenos momentos.
Maya era una preciosa abejita hasta que volví a verla en un anuncio, volando a tropezones de fotograma en fotograma y con tonos descoloridos, y no me gustó nada descubrir que ese amor platónico adolescente es ahora una persona de carne y hueso, más llena de defectos que de virtudes. Seguro que el agua de aquel río de los veranos en Santa Cruz de Campezo no era tan clara, que aquella nave espacial de juguete no era tan espectacular y que nunca vi la capa de un Rey Mago colándose en el salón... Pero no quiero que nadie estropee esos recuerdos. Prefieron guardarlos así, aunque no sean del todo reales.

2 Comments:
De alguna manera, tú puedes acotar lo que es real o lo que no. Cuando Gabriel García Márquez publicó sus memorias dijo algo así como que la vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla. A veces lo que sucede es menos real que lo que soñamos o recordamos. A veces la idealización se acerca más a la verdad y en ocasiones la realidad está construida con mentiras. Creo que queda claro que adoro la memoria, en singular o en plural, aunque esconda ficciones (o precisamente por eso). Un beso desde Vit!
PD: Una vuelta de tuerca: un remordimiento es un recuerdo que ha fermentado. Lo leí por ahí...
Escribí hace unos días un post sobre los recuerdos y los autoengaños. En él, maldecía esa distorsión presente de la realidad pasada, para endulzar o hacer más llevadera, o simplemente tener la sensación de que nuestra vida a merecido la pena.
Supongo que aquel día me sentía bastante triste, pero lo cierto es que no somos nada sin nuestros recuerdos, y más aún, no somos nada sin los recuerdos que dejamos en los demás. Esos son los importantes, y esa es la esencia de lo que perdura.
Por cierto, a mí me ocurrió lo mismo con Mazinger Z. ¡Qué desilusión!. Ni se te ocurra ver el video de Moonlight Shadow. ¿Sabes que ya han pasado más de 20 años desde aquella canción...?
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