De vuelta... o eso creo
De repente he echado de menos el blog así que... aquí estoy de nuevo. Regreso con muchas ganas, aunque realmente no sé por cuánto tiempo.
De repente he echado de menos el blog así que... aquí estoy de nuevo. Regreso con muchas ganas, aunque realmente no sé por cuánto tiempo.
¿Qué ocurre cuando te levantas con la legaña pegada e intentas ponerte un café con la taza boca abajo? Pues eso, que se derrama.
¿Recuerdan aquel comienzo de una bonita amistad? Pues se convirtió en algo más y la pareja en cuestión ya vive junta. Como para dudar de las historias de amor de cuento...
Hace mucho tiempo que no escribía por aquí. Y ha habido cambios: piso nuevo, compañeros nuevos, cierto individuo nuevo... Poco a poco los iré contando. Por el momento, sin prisa.
10 de la mañana. En un bar al lado de casa, donde había entrado a tomar un café antes de ir al súper. El camarero se me queda mirando fijamente. Al de un rato he tenido que girar la cara hacia él porque no me quitaba la vista de encima.
- ¿Eres la sobrina de Loren?
- ¿De quién? No, no. Es que no soy del barrio...
Es la tercera vez que me pasa en dos días. Y ahora no puedo dejar de pensar en esa(s) supuesta(s) doble(s) que tengo por Bilbao. ¿Cómo será? ¿De verdad nos pareceremos tanto? Y, sobre todo, ¿cómo sería tropezarme con ella en medio de la calle? Cómo no, no he podido evitar acordarme de "El hombre duplicado".
Ya he vuelto de vacaciones. Pero todavía no he terminado de aterrizar. Quienes me conocen saben cuánto me cuesta engancharme de nuevo al día a día cuando regreso, pero es que este año se me está haciendo mucho más duro. Pero poco a poco; ya he vuelto a aprenderme la dirección de mi casa, lo cual es todo un paso. Lo dicho, por aquí ando de nuevo.